|
CONSUELO DE LAS TRISTEZAS
La primera vez que vestí de mantilla fue para acompañar a Consuelo de la
Tristezas en el cincuentenario de la Hermandad, de mi Hermandad y la de
mis hijos. La del Huerto.
La salida de Nuestras Imágenes Titulares se espera como siempre
agazapada en nuestro corazón. Y al despertar de su letargo, sale la
túnica del armario de cualquier casa de la calle Graná. Y a sale el
capirote de un portal de la calle Maria Cabrera. Ya sale la mantilla
negra y la alta peineta de una cómoda, frente a un balcón de la plaza de
los Descalzos. Ya sale, en fin, de un cajón de cualquier casa rondeña,
una faja costalera que añora estirones e imperdibles, mientras abraza
con sus vueltas la cintura de los costaleros del Huerto, esos anónimos
cirineos, esos fajadores de Cristo ¡portadores de la Gloria! ¡costaleros
de Dios!.
Y sabiendo que su hora había llegado se retiró al huerto de Getsemaní,
para orar; “ Padre, si es posible, pase de mi este cáliz, pero no se
haga mi voluntad, sino la tuya”. Sólo un Ángel lo reconforta, en
aquellos momentos de angustia, junto a un frondoso olivo.
Y el olivo del huerto de Getsemaní tiene aquí, en Ronda un vaivén
distinto.
¡Que porfía la de los olivos de Andalucía por ser elegidos y arrancados
para acompañar a Jesús en su oración! ¡Con qué dulzura van dejando caer
su savia generosa sabiéndose muertos por Cristo! ¡Como lloran esa noche
de Lunes Santo todos los olivos por no poder acompañarle!
Y aunque los discípulos duermen, Jesús no está sólo. Por el pórtico de
Santa Cecilia ríos de túnicas verdes le acompañaran y detrás su bendita
Madre, Consuelo de las Tristezas, que por la gracia de Dios y por el
arte de Castillo Lastrucci que talló tu figura, te convertiste en la
humana representación de la mujer de esta tierra serrana. No sólo eres
la gracia bajo Palio, sino también el primor, el encanto y la ternura.
¡Ay, Señora, quien pudiera
al menos por unas horas
ser prioste en primavera
y como el cirio que llora
fundirme siempre a tu vera!
BANDA DE MUSICA “AURELIANO DEL REAL”
(Caridad del Guadalquivir)
Bendita sea tu belleza,
De Las Tristezas, María,
que te escapaste del Cielo
para hacerte fantasía.
¿Habrá Virgen más bonita…?
Los luceros preguntaban
porqué tanta maravilla
bajó del Cielo a los hombres…
Y se quedó para siempre,
la que es la Gracia rondeña,
y la que es Madre de Dios,
¡Consuelo de las Tristezas!
ESPERANZA
Alta era la columna del Pretorio, donde Cristo fue amarrado para poner a
prueba su divina paciencia.
Su cuerpo maniatado, herido, humillado, estremecido sobre la frialdad de
la columna.
Este bellísimo conjunto escultórico realizado por el joven imaginero
Jesús Iglesias Montero, camina por su Barrio. Un Barrio que alzará los
brazos deseando llegar al monte de claveles rojos que pisan sus pies
descalzos, para desatar sus manos y poner bálsamo en sus heridas y
clamar al cielo ¡Libertad para Jesús!.
Y en la estrechez de la calle Ermita, resuenan sus dulces palabras:
“Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de
Dios”.
Y María viendo a su hijo privado de libertad y sufriendo las más crueles
burlas y ultrajes, le seguía…
Encontrarse cara a cara con Ella es soñar.
Por eso me gustó siempre, para recrearme mis sentidos y hacer más
dilatada su presencia, situarme en los lugares más amplios para vela
venir de lejos e ir adivinándola poco a poco.
Pasa mi Esperanza y a verla pasar acudimos una tarde de Miércoles Santo,
entre el ambiente único de la calle, entre racimos de globos, puestos de
arropías y chiquillos sentados en las aceras y un bosque de capirotes
verdes que nos hacen ponernos de puntillas una y otra vez… la vemos al
fin llegar.
BANDA DE MUSICA “AURELIANO DEL REAL
(Esperanza de la Trinidad - clarinetes)
La sensibilidad de Ronda puso música a ese momento y es que ese momento
no se puede acompañar de otra manera.
Pasa la Esperanza y nuestros sentidos quedan invadidos por un extraño
eco musical de aromas y colores y unas ganas de correr de nuevo a su
encuentro para volver a mirarte en Ella.
Pasa la Esperanza y Ronda queda convencida de haber visto andar por sus
calles a la mismísima Madre de Dios.
Hay un resplandor verde
y una lumbre verde y blanca
y un firmamento de estrellas
en mi alameda de nácar.
Los ruiseñores despiertos,
las fuentes ensimismadas,
han callado el lamento,
de su manantial de plata,
y en su vertical figura,
las palmeras empinadas,
asoman por las rejas,
el asombro de sus palmas.
¿Quien va encendiendo la noche
de esa luz transfigurada?
¿Qué luna de Miércoles Santo, Esperanza
ilumina Tú cara?
¡Ay, quien pudiera Señora,
ser esta noche fragancia,
clavel humilde en tu Palio,
sollozo de cera blanca!
¡Ay quien pudiera Señora,
llevarte por todo Ronda,
y sentir en mi hombro de carga,
el abrazo de tus andas!
¡Guarda de la Alameda,
abre las puertas del cielo
que ya pasa la Esperanza!
Esa mezcla del sonido de la marcha que ha interpretado la Agrupación
Musical Aureliano del Real, el olor a incienso, esa candelaria con todas
sus velas trepidando, ese aroma de flores que perfuman el aire de Ronda,
ese movimiento del palio inigualable y a veces imperceptible por
elegante y ese compás de bambalinas, rosarios y cordones sobre los
varales, me han hecho pensar en momentos de emoción, que la Gloria tiene
que parecerse mucho a una sucesión interminable de pasos de palio
llegando hacia nosotros como una luz temblorosa que se agranda a medida
que se acerca y después… alejándose, poco a poco, hacia el infinito.
EL SILENCIO
TROMPETA DE LA BANDA-Toque de Silencio.
El Miércoles es día de silencios. Cuando ya no hay nada que decir es
mejor callar, esto lo sabe bien el alma serrana tan acostumbrada a
austeridades. El silencio, elocuente más que mil palabras, recorre como
un calambre la ciudad y nos conmueve hasta el vuelo salado de las
lágrimas.
Se abren las puertas, crujen.
TAMBOR DE LA BAMDA-Paso lento.
Las luces se apagan y en ese momento, portentoso milagro, la noche
entera se hace silencio. Y ya no se ve más que silencio, y …se oye
silencio. ¿Pero es posible? Pero… ¿no es un disparate decir que el
silencio se oye? Y sin embargo se oye porque está dentro del
chisporretear de un cirio, en el aldabonazo seco del capataz que ordena,
en el paso pausado y majestuoso de los horquilleros, en el pasar de las
cuentas de un rosario por las manos de un penitente, en el arrastrar de
cadenas, de cadenas…
Y la gente se asombra de tanto silencio. Y los que hablaban se callan.
¿Pero que tendrá esta Hermandad, pero que tendrá el Cristo de la Sangre
y la Virgen del Mayor Dolor, pero que tendrá la noche del Miércoles
Santo para cautivar de tal forma?. Y la gente se asombra de tanto
silencio, porque detrás de una hilera de cadenas, también en silencio,
la imagen impresionante del Santísimo Cristo de la Sangre.
Como murmullo de rezos
rompe el silencio la fuente.
Dos grandes puertas se abren
y junto a ellas el Cristo aparece
queriendo estrechar al mundo
con sus dos brazos inertes.
Al Santísimo Cristo de la Sangre hay que contemplarlo despacio, pero sin
mirarle a los ojos, en medio de un devoto y respetuoso silencio gélido,
helado. Hasta las aguas del río enmudecen. Su frialdad se palpa, se
siente. Es la muerte misma la que pasa por el puente.¡Ay, Cristo va por
el Puente!
Callar para contemplar tanto dolor, para sentir con Él, para purificar
nuestra conciencia y poder mirar cara a cara el dolor del Santísimo
Cristo de la Sangre, suspendido entre el cielo y la tierra, nos llena el
alma de una serenidad y una ternura que sólo en silencio se puede
disfrutar. Sí, definitivamente es mejor callar y escuchar el corazón
para comprender mejor, sentir mejor, llorar mejor y conmovernos.
VERA CRUZ
Cuando la tarde cae, en la hora del color impreciso, tenemos una cita en
la plaza de Pedro Pérez-Clotet – “No sé qué hondo misterio, fiel Ronda,
en ti, me lleva, me duele y me acompaña” decía el poeta.
Me gusta tu Cruz de plata, menos pesada y más ligera; deslumbrante y
esbelta como las Cruces de Guía, coqueta y primorosa, como las
crucecitas que nos colgamos en el cuello.
Me gusta Tú Cruz. Fue Tú destino y también el nuestro; esa senda de los
bienaventurados. Esa penitencia “un peldaño más, en acción de gracias al
Cielo”. Esa penitencia, aunque compartida, es penitencia.
CORO DE NIÑOS DE LA VERA CRUZ
(Christus factus est)
Y un murmullo de rezos, rompe el silencio:
Padre Nuestro,
alzado como bandera de dolor al cielo
danos ya, aquí abajo, Tu Reino,
que no se hace en nuestra tierra
tu voluntad
de la misma manera que se hace
ya en tu cielo.
El pan de cada día que sea de todos,
Perdona nuestras deudas
Aunque nosotros no sepamos perdonar.
El Padrenuestro se escapa de cada uno hacia Ti. La procesión, la que va
por dentro, arañando las paredes del alma sin otro consuelo que mirarse
en tus ojos.
Y la noche rondeña trae todos los aromas posibles que tus poetas han
inventado y el mismo pellizco en la boca del estómago, ya falta poco.
Ahí estás Tú, María Santísima de las Penas.
Madre, yo quiero ir contigo,
para así alumbrar tu cara,
plantada en tu candelero,
alto cirio, cera blanca.
Seré peana a tus pies
rostrillo junto a tu cara
rosario, pañuelo
un encaje en tus muñecas.
Seré bordado en tu manto
caracol, voluta o tallo.
Seré… ¿Qué más puedo ser
para ir junto a tu pena?
¿tal vez tu fiel costalero
bajo la trabajadera?
Y cuando llegue esa hora
¡María Santísima de las Penas!
quiero que cojan tus dedos
ese martillo de plata
y con él me llames al cielo.
ECCE-HOMO
Y Pilatos se lavó las manos en la Plaza del Beato Fray Diego José de
Cádiz. Y presentó ante Ronda al Cristo de la Escala. Y nuestra Semana
Santa se hace una inmensa manifestación de amor creador en la Pasión de
Cristo.
Creador en los imagineros que tallaron con supremo amor las imágenes;
creadores los artesanos rondeños que saben tallar esos tronos y pasos
con sus justas y bellas proporciones; amor creador el de los artífices,
de esos magníficos bordados en un palio, una saya, un estandarte; amor
creador en el cante maravilloso de la saeta, y amor sublime en los
compositores Andaluces de nuestras marchas procesionales.
La Hermandad del Ecce-Homo, Cristo de la Buena Muerte y Ntra. Sra. del
Buen Amor es una de las Hermandades de más larga tradición rondeña, es
la Hermandad del amor. Así expresó este misterio de la Pasión de Jesús,
Fray Diego José de Cádiz.
Azotado y coronado
fuiste con saña y furor.
Por rey de farsa tratado.
Y para afrenta mayor,
a muerte vil sentenciado.
La Pasión de Cristo es la mayor prueba de amor que existe, como amor es
el que siente La Legión por su Cristo de la Buena Muerte.
Legionario
Lleva despacio a Jesús
que va muerto por amor
sobre el árbol de la Cruz.
Que no le roce ni el aire
que se mece por las ramas,
porque puede dilatarse
el manantial de sus llagas.
Ni la música siquiera
de la saeta que canta,
ni el Novio de la Muerte que vibra
en la sedienta garganta.
Legionario
Que no rocen a Jesús
ni el geranio del balcón
ni el pétalo de la brisa
¡Que va muerto por amor
el que es Novio de la Vida ¡
PIQUETE DE LEGIONARIOS
(1ª ESTROFA DEL NOVIO DE LA MUERTE)
Permitidme que desde esta tribuna que hoy ocupo, unirme a los distintos
colectivos rondeños que están solicitando al Excelentísimo Ayuntamiento
de Ronda el nombramiento para el IV Tercio de la Legión de “Hijo
Adoptivo de la ciudad de Ronda”; solicitud que se produce al
conmemorarse el XXV aniversario de la llegada de la Legión a Ronda y
tras una importante y fructífera labor social en nuestra ciudad y
humanitaria en distintos lugares en conflicto del mundo. Desde el
reconocimiento a su abnegada labor, muchas gracias a la Legión en nombre
de Ronda, Andalucía y España.
El gentío se arremolina en las calles para ver pasar a la guapa entre
las guapas, a la Virgen más serrana, y se oye una voz que dice
Para el paso capataz
mécela con “toa” la gracia
¡cómo viene de bonita!
Con cuanto salero anda
La Virgen del Buen Amor
es una copla quebrada
que nos pellizca la sangre
cuando por Ronda, Ella pasa.
PARTE 2ª
PARTE 3ª
PARTE 4ª
PARTE 5ª
PARTE 6ª
PARTE 7ª
WEB DE RADIO
RONDA DEDICADA A LA SEMANA SANTA.
|